A comienzos del siglo XX, el galleguismo evoluciona hacia el nacionalismo, provocando un salto cualitativo en la utilización de la lengua. Nacen las Irmandades da Fala e Galicia queda incluída en la Sociedad de Naciones de Ginebra.
En el año 20 empieza la publicación NÓS, revista que le da nombre a una generación que procuró (y lo consiguió) sacar la cultura gallega del folclorismo y del influjo unilateral de la cultura castellana. La cultura gallega entra en contacto con las ideas estéticas europeas y el gallego es usado en obras de carácter científico.

  

A Nosa Terra fue
el órgano de
expresión de las
Irmandades da Fala.